¿En qué se diferencia la osteopatía y la quiropráctica?

que es la osteopatia

A veces no se tiene muy claro cuál es la diferencia entre dos prácticas que se parecen tanto pero tienen puntos tan contradictorios: la osteopatía y la quiropráctica. Hoy, queremos centrarnos en estas dos disciplinas conocidas como alternativas y qué nos puede aportar cada una de ellas en cada caso.

La osteopatía energética

Creada por Andrew Taylor Still, la osteopatia trata de demostrar que muchos de los problemas emocionales y sus consecuentes alteraciones musculares eran producidos por problemas de conexión de todo el cuerpo. Si nos centramos en materia puramente energética, hay corrientes que relacionan la osteopatía con el sexo.

Por supuesto la ausencia de orgasmos, bien sea por carencia de relaciones sexuales o frigidez, conduciría a problemas de salud mucho más serios, difíciles en principio de relacionar. Este investigador encontró que la mayoría de las personas aparentemente fuertes, en carácter o físicamente, en realidad estaban envueltas en una coraza para defenderse del mundo exterior. La incapacidad de expresar las debilidades, de llorar, conduciría a un desequilibrio en la salud, de la misma manera que no poder tener orgasmos satisfactorios.

Si las relaciones sexuales constituyen el motor por el cual se mueve y vive el ser humano, el orgasmo seria la válvula de escape necesaria para liberar al cuerpo de las tensiones y emociones más intensas. El abandono en ese momento crucial de las inhibiciones y las intensas sensaciones que se escapan del control emocional provocarían una serie de reacciones similares a un sistema forzado de evacuación. Por ello y aunque nos cueste admitirlo (siempre admitiendo las teorías de este freudiano), las creencias de que una mujer agresiva o perennemente irritada es causa de que no tenga orgasmos adecuados-o no los tiene de ningún tipo -puede ser tan cierta como esos hombres que llegan al trabajo ya con un estado de ánimo inaguantable por no haber conseguido la noche de sexo que necesitaban.

Reich consideró que, a pesar de que el paciente conociera el origen de su mal (la inadecuada vida sexual que llevaba o padecía), no siempre era factible solucionarla, salvo que recurriera a la masturbación, algo que ayuda pero no demasiado. La imperiosa necesidad de contar con una pareja adecuada para solucionar su problema obliga a tomar otros caminos. En este sentido ideó una serie de masajes y ejercicios de respiración que permitieran liberar al cuerpo de sus tensiones en el supuesto de que sexualmente no fuera posible. Así solucionaba de golpe los trastornos sexuales de aquellas personas que voluntaria o forzadamente vivían en castidad.

Por desgracia Reich se encontró con la inquisición médica de entonces (aún impera y cada vez con más fuerza),que no se contentó con desacreditarle sino que le encarcelaron hasta el fin de sus días. Que años después se comprobara que la vida sexual afectaba seriamente a toda la humanidad no sirvió para sancionar duramente a los inquisidores médicos que tan injustamente le castigaron.

Afortunadamente otros discípulos siguieron sus enseñanzas y demostraron que tenia razón, que cualquier estado de irritación o represión provoca una tensión muscular extrema que conduce al desequilibrio, especialmente cuando el problema data desde la infancia y permanece en el subconsciente. Un tratamiento de bioenergética incluye ejercicios de respiración profunda estando tumbados boca arriba, se continúa con la liberación de cualquier impulso que se sienta en ese momento, como puede ser gritar, golpear el suelo o patalear, y se realiza normalmente una sesión de terapia de grupo en la que cada cual cuenta lo que necesita expresar en ese momento. Finalmente, se realizan movimientos de estiramiento muscular y se adoptan diversas posturas que permitan liberar el estrés.

La quiropráctica

Aunque se dice que el primer quiropráctico fue Hipócrates, los estudios más universales son atribuidos a David Daniel Palmer (184 5-1913), el cual también llegó a la misma conclusión que otros investigadores en el sentido de considerar que cualquier alteración del sistema óseo puede someter a presiones a los nervios, dando lugar al dolor. Además de este síntoma, la
capacidad de los nervios para enviar sus impulsos nerviosos a todo el organismo podría quedar alterada por causas mecánicas, lo que indudablemente conduciría a una nueva enfermedad.

Estas enfermedades se pueden manifestar como jaquecas y dolores de espalda, consecuencia directa del trastorno óseo, pero también en forma de asma, malas digestiones o psoriasis. Por ello, un buen quiropráctico no tratará de eliminar el dolor articular sino que no dejará el tratamiento hasta que se halla curado la enfermedad que se originó.

Peculiaridades de la quiropráctica

Utilizan con mucha frecuencia las radiografías y las ecografías para establecer un mejor diagnóstico.

Suelen realizar pruebas complementarias basadas en exploraciones neurológicas.

No utilizan apenas técnicas de presión y prefieren movilizar las articulaciones afectadas

Se manipulan directamente las vértebras doloridas.

Es importante que el paciente entienda y colabore en el tratamiento. Se le indica todas las nuevas pautas que deberá seguir en su vida cotidiana para curarse y no volver a recaer.

El alineamiento correcto de las vértebras se realiza mediante técnicas de empuje, dándole preferencia a las vértebras cervicales.

No se lucha contra la naturaleza sino que se la ayuda a completar su acción. Si existe una vértebra luxada los mismos músculos desarrollan una fuerza para tratar de colocarla en su sitio.

El especialista lo que hace es aumentar la fuerza para que esta acción sea completa en un tiempo mínimo.

Patologías que se tratan habitualmente

  • Esencialmente, dolores de espalda y cuello.
  • Lumbago.
  • Pinzamientos vertebrales.
  • Torceduras.
  • Artritis, artrosis y reumatismos en general.
  • Dolores de cabeza.
  • Subluxaciones vertebrales.
  • Desviaciones de columna (escoliosis, lordosis).
  • Neuralgias y neuritis relacionadas con problemas vertebrales.
  • Otras enfermedades que se piensa están relacionadas con irritaciones de los nervios, como asma, diabetes, angina de pecho, etc.

En la consulta Lo primero que se suele pedir son unas radiografías en el caso de que la enfermedad sea antigua y resistente a los tratamientos químicos.

En la exploración se somete al cuerpo a torsiones, especialmente en la columna, para averiguar si tiene alguna vértebra dislocada, está carente de movilidad y ha sido sometida a un trabajo excesivo. Para estas exploraciones disponen de una camilla especial que al mismo tiempo alivia los dolores.

Es corriente comprobar los reflejos para averiguar la afectación de los nervios, también se suele estirar el nervio ciático, uno de los más afectados.

Se comprobará también la movilidad de las articulaciones de la rodilla y los tobillos, así como de la cadera y fémur.

Unas adecuadas palpaciones musculares permitirán averiguar también cualquier contracción muscular o distensión que pudiera ser la causante del mal articular. Antes del tratamiento se indica con claridad al paciente qué tipo de enfermedad tiene, la causa probable, el tratamiento que se le va a aplicar y cómo debe ser su colaboración.